Leven
anclas,
izad
las velas,
virad
a babor.
No
pierdan la calma,
ya
zarpamos.
Sin
demora,
sin
rumbo,
sin
timón.
No
pierdan la cordura
ya
volveremos.
Sin
rencor
sin
prisa
sin
razón.
Izad
las velas,
virad
a babor.
Carbón
a las calderas.
Recordad
bien este puerto.
Mañana
solo será,
un
recuerdo,
un
final,
un
comienzo.
Reunios
en cubierta.
Decid
a todos adiós.
A
la vida,
a la gente,
al
amor.
Virad
a babor.
Carbón
a las calderas.
Nos
dirigimos al sol.
La
tormenta no podrá
detener
nuestro viaje.
La
añoranza no frenará
nuestras
ansias de volar.
Sin
rumbo.
Sin
demora.
Sin
final.
Al
frente de este navío
Un
capitán legendario
Anota
al pie de su diario
Henry
Morgan sigue vivo.
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