Del néctar de tus aguas
mis labios saciaron su sed
ese dia nacieron mis ansias,
de querer volverte a ver.
Dioses moldearon tus tallas
y nunca se han de perder.
El sol, guardian de tu fama
siempre custodio fiel.
Dunas legendarias de sueños,
sepulturas de vida sempiterna
piedras que ocultan misterios.
No es tu historia una quimera.
y tu arena es mi desierto
y tu páramo mi suspirar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario